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Historia

Fundada en 1856 por inmigrantes ingleses.

La historia de La Paz acompañó desde siempre los pasos de los primeros inmigrantes europeos en el Uruguay. Comienza en el año 1856 cuando es fundada por el inglés Banniester Hughes, que compra estas tierras consideradas como de las mejores de la zona. Es un pionero en instaurar el sistema de alambrados de los campos y trae en el año 1860 los primeros postes desde Liverpool. Los mismos se conservan en la actualidad y algunos pueden verse sobre el alambrado de la izquierda de la entrada a la estancia. Pero no fue hasta el año 1960 que el campo cambia de dueño. El nuevo propietario, de origen belga, compra lo que queda de las tierras con el casco original en ruinas.

La reconstrucción por la Familia Wyaux de origen Belga.

Pierre Wyaux nace en el año 1930 en Bélgica y desde siempre tuvo una marcada afición por el cultivo de la tierra. Se recibe de Ingeniero Agrónomo y se presenta a una entrevista en una empresa belga, que recientemente ha instalado una casa en el Uruguay. Buscan un profesional que quiera radicarse en este país latinoamericano para desarrollar el cultivo de la remolacha. Tras varias idas y vueltas consigue el puesto y apoyado por su compañera deciden dar el paso: buscar la tierra prometida bien lejos de su madre patria. Se casan, pero la ceremonia parece más un entierro que una fiesta: todos lloran porque no saben cuándo los volverán a ver.

Pierre y Marie-Helene llegan a nuestro país y enseguida se trasladan al departamento de Paysandú, a una estancia sobre el camino de La Paz llamada La Carolina.

Trabaja en una empresa belga durante seis años y tienen tres hijos. Deciden dar la estacada más importante y aceptan instalarse definitivamente en esta tierra: por el año 1960 compran lo que queda de la estancia La Paz, a través de varios préstamos y ayudas de amigos. Compran un tractor usado y 20 viejas vacas lecheras. El casco está devastado por el paso del tiempo y el desuso. Su deterioro es tal que las primeras noches duermen bajo la galería. Las columnas que la sostienen son testigo de su historia desde el primer momento. Los comienzos fueron muy duros, lejos de sus familias solo estaba la fuerza del amor y el afán de superación.

Cabaña Charolais.

A partir del año 1950, la ganadería en Uruguay debe cambiar, evolucionar, ya que pierde mercados europeos. Pierre nota que las razas inglesas que hay en Uruguay se caracterizan por tener vacunos buenos, pero con exceso de grasa. Por lo que en el año 1964 viaja a Francia e importa ejemplares de la raza Charolais. Los utiliza en cruzamiento con las razas nacionales y consigue una carne que responde a las demandas de los mercados. Trae también de Argentina algunos toros y comienza así una exitosa cabaña Charolais. Los años pasan, el progreso ayuda y llega el año 1969. Es momento de reconstruir el casco original, conservando su estilo colonial del año 1863. También la capilla con vitreaux del S.XIX. Pierre planta remolacha desde su llegada hasta el año 1987. Azucarlito cierra tras la última cosecha del año 1993.

Los ejemplares de la Cabaña Charolais participan desde su llegada al país en la exposición rural del Prado en la capital.